Amsterdam

Sexo, drogas y Amsterdam

Era mi tercera vez en Europa y aún no había puesto un pie en Amsterdam. No sé cómo sucedió. Esta vuelta debía visitarla, pero aún no sabía por qué. A Amsterdam llegué sin planes y aposté a las recomendaciones. Antes de irme a dormir, pedí consejo a mis amigos vía Facebook. No tardaron en llegar las sugerencias: Red DistrictCoffee ShopsHeineken Experience, museos de Van Gogh y Anna Frank. El comentario que más gracia me hizo fue el de mi hermana: “Heineken Experiencie y Red District”. Le faltó aconsejarme ir a un estadio de fútbol y hubiese jurado que era mi cuñado el que hablaba. Éste sería, entonces, un post comunitario. Todos participaron y todos tuvieron buenos consejos. Así que aquí está el compilado para que otros lo aprovechen también.

Bienvenidos a Amsterdam
¡Bienvenidos a Amsterdam! Bicicletas, canales, botes y casas angostas.
Centraal Station
Centraal Station, o Estación Central por si no lo dedujeron. Desde aquí, todo se puede hacer a pie.

El domingo me levanté temprano y me dirigí a Centraal Station para llegar a la ciudad. Decidí unirme al Free Guide Tour, que salía de Dam Square (punto de encuentro para absolutamente todo) a las 11 hs., y era en español. Una visita guiada por la ciudad para orientarme y entender qué buscar. Por si fuera poco, y como tenía tiempo, tomé el desayuno enfrente a la estación central, donde también se encontraba la oficina de turismo y donde decidí comprar laAmsterdam Card para recorrer la ciudad y entrar a los principales museos. Aunque sale 50 euros, la suma valía la pena: 2 días de entradas ilimitadas a todos los principales museos (excepto la casa de Anna Frank, como para tener en cuenta).

El tour comenzó movido. Les recomiendo ir listos para caminar, y parece que llueve seguido así que vayan con paraguas. Yo me empapé, y tuve que apelar a la generosidad del guía que me compartió el suyo. Arrancamos por el barrio de Jordaan.

Casas inclinadas. ¿Ven los ganchos? Es para subir los muebles. Por adentro no entran porque las escaleras son muy angostas.
Casas inclinadas, tanto lateralmente (como éstas) como frontalmente. ¿Ven los ganchos arriba? Es para subir los muebles. Por adentro no entran porque las escaleras son muy angostas. Una arquitectura muy particular.
Barrio judío remodelado post nazismo. Éste es el resultado de quienes que "reciclaron" Amsterdam sumando drogas, bajo presupuesto y mucho hippismo.
Barrio judío remodelado post nazismo. Éste es el resultado de quienes que “reciclaron” Amsterdam sumando drogas, bajo presupuesto y mucho hippismo. Parece un barrio suburbano de Miami.

Visitamos la Compañía de Indias Occidentales, ese sitio del cual hemos oído hablar en la escuela y que no entendíamos bien. Pues la clave estaba en que estos muchachos tomaron la sabia decisión de asociarse para navegar los mares y traer las mercaderías desde las Indias Occidentales. En la época de las colonias, los piratas acechaban los mares, y cada mercader aislado estaba indefenso. Si perdía el barco, volvía pobre. Ahora, si se asociaban ya eran más para defenderse y, en caso de ser atacados y perder un barco, la mercadería total que llegaba a puerto era repartida entre todos los asociados. Perder un barco era menos trágico si eran 10 que si se estaba solo, a la vez que la tripulación de un barco atacado podía refugiarse en otro del grupo. Estos muchachos entendieron cómo seguir haciendo plata y protegerse.

Compañía de Indias
Compañía de Indias

El espacio es tan codiciado que aquí nadie puede darse el gusto de dejar deshabitada una casa. Por eso, casa vacía es casa que puede ser tomada. Hay algunas en Amsterdam y el Estado lo permite. Sólo hay que entrar, pagar un servicio y poner algo dentro como una mesa y 2 sillas. También viven en botes sobre el canal. Hay lugares altamente codiciados, y las comodidades son magníficas, con excelentes diseños y aprovechamiento del espacio.

Casa tomada
Casa tomada

Luego visitamos Beiginjhof, un pequeño “barrio cerrado”, en el que viven sólo mujeres solteras o viudas dedicadas a la oración. Cuenta con 47 casas, donde viven 93 señoras, 2 iglesias, una presbiteriana y otra católica clandestina, y tiene 2 accesos escondidos (es muy difícil encontrarlo si no sabés lo que buscás): uno por la plaza Spui y otro por detrás. Es un refugio de paz, donde no se escucha absolutamente nada y se vive en otra época donde el tiempo no existe. Está ubicado en el centro más antiguo de Amsterdam, que data de la Edad Media, y dicen que antiguamente estaba rodeado de agua y sólo se llegaba a través de un puente pequeño. Las casas son del siglo XVII o XVIII en su mayoría.

Casas de Begijnhof
Casas de Begijnhof
Parque y casas de Begijnhof
Parque y casas de Begijnhof
Iglesia en Begijnhof
La Iglesia presbiteriana (o inglesa) en Begijnhof
La iglesia católica clandestina
La iglesia católica clandestina, de la época en que el catolicismo era perseguido (y acá hacían la vista gorda, digamos).
Puerta de acceso desde plaza Spui
Puerta de acceso desde plaza Spui

Luego tomé un rato para visitar museos por mi cuenta. Fui a la casa de Ana Frank, y tal como aconsejó el guía, vayan si leyeron el libro o saben algo al respecto. Si no, es una casa vacía que parece un decorado. Ahora, si leíste el libro, es desgarrador y te termina de completar la historia de Anna, quien pasó el inicio de su adolescencia encerrada junto a su familia y otra más en pocos metros cuadrados y ayudada por leales empleados de su padre que les proveían alimentos. No hay fotos, están prohibidas. Es un momento para recapacitar y dimensionar lo que el nazismo significó. Muestra la vida diaria y cotidiana de ese horror.

La casa más estrecha de Amsterdam
La casa más estrecha de Amsterdam
Red District
Red District

Salí corriendo y me dirigí a mi otro tour. Como estaba sola, decidí unirme al tour del Red District que hacen los guías del Free Tour por la noche (con un costo de 10 euros que bien los valen por toda la información que aportan y que no está en las guías, parte a las 19 hs. de Dam Square). Lo recomiendo. No hubiese sabido ni entendido ni la mitad de hacerlo sola. El guía comenzó con la visita explicando los orígenes de la zona, la cual se originó como todo en la ciudad, a raíz del puerto. Cuando llegaban los barcos de alta mar luego de varios meses, los marineros buscaban bares y prostitutas, quienes se paseaban con farolitos rojos para llamar su atención. De allí el nombre de “barrio rojo“. Los holandeses lo permitían para que los desaforados no atacaran a sus chicas de buena familia, y la Iglesia lo permitía porque confesaba a los marineros, que llegaban llenos de dinero, y los absolvían de sus pecados a cambio de alguna “dádiva”. La iglesia católica creció gracias a su doble moral de pecado y perdón monetizado.

El mercado hoy en día tiene una mezcla de reglas y negocio con poco de erotismo. Pero la visita es instructiva y vale la pena. Para empezar, la primer calle incluye las casas donde se practica BFSD, o prácticas de sadomasoquismo, cada cual con sus reglas y sus gustos. Lo llaman Warmoestraat, o el barrio del hardcore, y se indican las prácticas con banderas y/o colores, que tienen un sistema de signos que cada uno sabe interpretar (del estilo “a nosotros nos va el cuero”, “nosotros somos swingers”, etc.). Ojo con equivocarse porque no hay excusa que valga. También podemos encontrar locales para comprar objetos relacionados y hasta una tienda de condones a medida y customizados, llamado Condomerie. Sin palabras (pero con fotos).

Condomerie, o la tienda de condones. Tipo emrcería, digamos
Condomerie, o la tienda de condones. Tipo mercería, digamos
Condones customizados
Condones customizados, para elegir de acuerdo al gusto y la situación.
Condones a medida. Hay tablita para medirse y elegir. Ni ajustado ni flojito.
Condones a medida. Hay tablita para medirse y elegir de acuerdo a las “dotes” de cada uno.

Obviamente, no todo es lo mismo y como en todo en la vida hay variedad y todo depende de la ubicación. La visita comienza por lo menos atractivo, con las prostitutas más viejas y menos cotizadas, gordas y mucho más vulgares. También la categoría depende de la ubicación. Las holandesas, que son las anfitrionas, tienen los mejores escaparates, y obviamente su ubicación es la más cara. Las latinas van al fondo. Como todo negocio inmobiliario, la ubicación se paga y los precios son distintos de acuerdo a la zona. El negocio está abierto 7×24. Las habitaciones, que tienen un escaparate o una ventanita donde las chicas se exponen para ofrecer sus servicios, están al fondo y son pequeñas. El guía explicó que tienen un sistema de interconexiones dentro y varios sistemas de seguridad, cuyas alarmas suelen sonar seguido por culpa de los borrachos que se propasan con las chicas. Lo más impresionante son las estrictas normas de aseo, tanto de las prostitutas como de sus clientes, que no entiendo cómo alguien puede disfrutar con eso. Las prostitutas los hacen lavar, los envuelven en papel film para no tocar la piel, y obviamente utilizan preservativos. Todo el sistema parece de lo más sofisticado. Tanto el Red District como los Coffee Shops están hoy en el tapete, y con la intención de ser desarmados. La mayoría funciona a base del turismo únicamente. De este recorrido no hay fotos por razones obvias.

El barrio rojo. ¿Se nota?
El barrio rojo. ¿Se nota?

Dentro del rubro “museos” podemos encontrar el Sex Museum, el más completo, y el Erotic Museum, el cual tiene la famosa “bicicleta holandesa”. Si lo que se quiere es presenciar shows con sexo en vivo, Casa Rosso es su lugar, igual que el Bananen Bar & Club, con show de strippers que realizan cosas raras con, por ejemplo, bananas.

Museos

Si algo tiene Amsterdam es la cantidad de buenos museos que tiene para visitar y recorrer. Es como si fuese un mini Disney, con cada uno como pequeña atracción. Menos cola y más cultural, y apto para los que les temen a las montañas rusas. Van los tips sobre cada uno de los que recorrí:

Amsterdam Museum: museo muy tecnológico. Es la versión resumida (muy resumida) de todo Amsterdam. Mejor hacer el free tour que sale de Dam Square y vivirlo en vivo y en directo. Sólo lo recomiendo si tienen la I Amsterdam Card y están cerca, para chusmear todos los chiches techies aplicados a hacer un museo divertido (mucha forma y poco contenido, igual).

Amsterdam Museum
Amsterdam Museum. Las 3 cruces del escudo de Amsterdam pueden significar 2 cosas, de acuerdo a las leyendas: de las 3 pestes que se salvó, o era usado para marcar las mercancías con su origen.
El bar del Amsterdan Museum, un buen plan para hacer una parada un día con sol.
El bar del Amsterdan Museum, un buen plan para hacer una parada un día con sol.

Hortus Botanicus: un hermoso museo, un super jardín botánico con especies de todo el mundo y colección de hace más de 350 años que fueron trayendo los expedicionarios de sus aventuras por el mundo. Tiene invernaderos que simulan los diferentes climas. Podés pasar del trópico al desierto en un abrir y cerrar de puertas. El gift shop es una locura. Se puede hacer una visita super rápida de media hora, y está cerca de otros 3 museos. Tiene restaurant si querés parar para un break en un lugar bonito (y un poquito caro).

Jardín botánico
Jardín botánico

Museo del Tulipán (no, no de los preservativos sino de las flores): aquí podremos sacarnos absolutamente todas las dudas sobre el tulipán, y encontrar las especias más variadas y raras. En este museo lo más lindo es el gift shop, otra vez. Me arrepiento de no haberme traído bulbos, que certifican para pasar las fronteras. Se pueden conseguir de cualquier color y característica. Está incluido en el pase de I Amsterdam.

Museo del tulipán. Una de mis flores favoritas.
Museo del tulipán. Una de mis flores favoritas.

Van Gogh e Impresionismo: cuando estuve yo estaba todo en exposición en el Hermitage. Excelente colección, sobretodo de los autorretratos de Van Gogh.

Rembrandthuis, o la Casa de Rembrandt: una buenísima opción si se quiere saber cómo vivían en el s. XVII. Está todo intacto, y maravilla ver cómo era el lugar donde pintaba un genio.

La cocina de Rembrandt
La cocina de Rembrandt
Taller de Rembrandt
Taller de Rembrandt
Pinturas de Rembrandt. Acá no había pomitos de pintura.
Pinturas de Rembrandt. Acá no había pomitos de pintura.

Ons Lieve Heer op Solder, o la Iglesia en la buhardilla: para mí el mejor. Totalmente sorprendente, no lo esperaba y es 100% Amsterdam. Refleja su historia, su moral, sus contradicciones, su cultura. Se trata de una casa-iglesia-museo que de afuera no dice nada, pero que adentro es una caja de Pandora. En el siglo XVI estaba prohibido profesar el catolicismo, pero se hacía la vista gorda en el caso de practicarlo en forma privada. Lo que no podía haber eran iglesias públicas. Por lo cual, las familias ricas hicieron iglesias en sus casa, y este buen y rico hombre, el mercader Jan Hartman, compró 3 casas y en sus buhardillas construyó una iglesia. De afuera y abajo son casa normales, y aún se puede recorrer tal como estaba en la época, pero adentro es una iglesia con todas las de la ley. Se construyó en el año 1661, y estuvo abierta hasta 1887. Al año siguiente se convirtió en museo.

La casa se encuentra en el número 40 de la calle Oudezijds Voorburgwal, cerca del Barrio Rojo y de Damstraat.
La casa se encuentra en el número 40 de la calle Oudezijds Voorburgwal, cerca del Barrio Rojo y de Damstraat. Es la de la escalerita con baranda.
Cama holandesa
Cama holandesa. Eran cortas y dormían casi sentados por miedo a morirse ahogados. Vaya a saberse por qué. A mí me ahogaría dormir encerrada en esa caja.
La sala de estar
La sala de estar, de una típica casa holandesa rica del siglo XVII.
Ons Lieve Heer op Solder. O "Nuestro Señor en la buhardilla"
Ons Lieve Heer op Solder. O “Nuestro Señor en la buhardilla”
Iglesia católica en la buhardilla de una casa
Iglesia católica en la buhardilla de una casa

Heineken Experience: ideal para cerrar el día con amigos. Muy bueno y divertido, con mucha tecnología. El recorrido te cuenta toda la historia de Heineken, desde que comienza hasta que se sirve. Hay salas sensoriales, atracciones experienciales, muchas pantallas e interactividad, y para terminar 2 vasos de cerveza, degustación incluida. Los freakies amantes del marketing lo van a amar. El gift shop es un peligro, especialmente para los hombres.

Heineken experience
Heineken experience
La parte técnica
La parte técnica
Heineken Experience - Degustación
Heineken Experience – Degustación

Se puede elegir un regalo o la vuelta en barco. Yo terminé el día con un recorrido en barco por el canal para ver sus típicas casas y sus hermosos canales, pero con el  Holland International que estaba incluido en mi pase de I Amsterdam, y que sale de enfrente de Centraal Station.

Quesos en el mercado
Quesos en el mercado.
Florería de mercado. ¿No es una maravilla?

Conclusión: 2 días en Amsterdam

Fueron 2 días completos en Amsterdam, los cuales aproveché al máximo para conocer todo lo posible. Me hubiese quedado uno o dos más sólo para disfrutar de la vida, sus canales y su gastronomía, perderme sin rumbo y sin mapa. Un tiempo para los mercados, para probar quesos, chocolates y cervezas hubiese sido genial. Consejo: no escatimen días. Es una ciudad chica pero con un enorme potencial de entretenimiento. No te vas a quedar sin hacer nada por más que quieras. Les recomiendo que uno lo dediquen a pasear con guías (circuito de la ciudad, el Red District y los Coffee Shops), y otro a todos los museos.

Plato típico, ideal para reponer fuerzas. Una especia de puré de papas y zanahorias con salsa, y una potente salchica, combinada con una Heineken.
Plato típico, ideal para reponer fuerzas. Una especia de puré de papas y zanahorias con salsa, y una potente salchicha, combinada con una Heineken.

¿Dónde dormir?

Si tengo que elegir un hostel, sería el St. Christopher’s que es más central, aunque me quedé en Hostelle, que fue donde conseguí lugar a último momento. Bonito hostel, muy cómodo, pero lejos, fuera de la ciudad, y difícil de encontrar. Hay que seguir las direcciones al pie de la letra.

Si pudiese volver atrás elegiría un hostel u hotel céntrico, cerca de Centraal Station. El metro y el tren son caros, y no vale la pena porque en la ciudad te podés mover a pie.

¿Cómo llegar?

Si se llega por avión, del aeropuerto a Centraal Station viajás en tren. El viaje simple al aeropuerto cuesta 3,50 euros, y dura 30 minutos aproximadamente. Si llegás en tren, vas a bajarte en la Centraal Station. Las estaciones de tren y metro son fabulosas, pero sólo vas a usarlas si parás en las afueras. La forma de viajar que les recomiendo, si no es a pie o bicicleta, es con el tranvía (por ejemplo, para llegar al Heineken Museum que está un poco más lejos). No se pierdan de hacer un recorrido en bote por los canales.

Estación de tren y metro. Igualito a las estaciones del Sarmiento.
Estación de tren y metro. Igualito a las estaciones del Sarmiento.

Deudas

De mi visita a Amsterdam les debo las recomendaciones sobre Coffee Shops, pero les recomiendo pedir sugerencias a locales o a alguno de los guías para que los asesore sobre qué hierbas pueden encontrar, cuáles son suaves o fuertes, si pedir indica o sativa. El célabre es Bulldog, pero la ciudad está llena. Y las sillitas afuera son para el mareo que le agarra hasta al más fuerte cuando se ventila en el fresco. Les recomiendo hacer el tour de Coffee Shops, para más información.

Coffee Shop
Coffee Shop. Adentro parece la facultad de Sociales.

Agradecimientos

Éste fue un post colaborativo, lleno de sugerencias de amigos como Leonel, Lali (grosa), Kerstin, Fede, Thierry, Victoria, Ariel y mi hermana Rochi. ¡Se los dedico!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s