Estanque de nenúfares, tal como pintura impresionista que inspiró a Monet

Giverny, una pintura de Monet

A Giverny llegué queriendo huir de Paris por un rato. Mucha ciudad, me faltaba verde. Me lo sugirieron; lo googlée; decidí que quería ir ya. En este viaje me acompañó Andrea, pseudo-roomate de la Cité Universitaire, que se copó con la idea de hacer un viaje relámpago de 50 minutos en tren hasta los jardines de Claude Monet.

Casa de Claude Monet

Algunos datos de importancia: sacamos el boleto de  tren con unos días de anticipación, lo que nos permitió hacer el recorrido Paris – Vernon y viceversa por 20 euros total, 6,50 euros más barato que lo normal, lo que nos permitió hacer el trayecto Vernon- Giverny (10 minutos pero varios kms. como para hacerlo a pie) en el bus turístico (12 minutos), que sale ese mismo precio ida y vuelta, sin remordimientos. Acá vale una aclaración: Giverny ES la casa de Claude Monet y sus jardines. No hay mucho más, no esperen otra cosa, bajas expectativas. Por lo cual, todo el mundo va allí como turista para ver y hacer exactamente lo mismo. Todos llegarán en tren, toamrán el bus, bajarán en Giverny y harán la cola para entrar a la casa de Monet, la recorrerán, se sacarán fotos con los nenúfares, y volverán en sentido inverso para tomar el tren y regresar a Paris. That´s it. Más info práctica pueden encontrarla en el site oficial.

Flores raras 1
Flores raras 2
Flores raras 3
Flores raras 4

Ahora sí, a recorrerla a nuestra manera. Porque obviamente llegamos dormidas y seguimos a la marea, pero la larga cola turística para acceder nos desmotivó un poco. Preferimos ir a recorrer, picniquear, y dormir la siesta para volver a intentarlo entre la llegada de tren y tren. Esta vez con bastante más éxito que la anterior.

Hacia los estanques

A la casa de Monet se accede por la tienda de regalos, ideal si quieren llevarse un souvenir. La casa se recorre rápido. Su living deslumbra por el arte que cuelga de sus paredes by Monet, las habitaciones son de un hogar normal con una bella vista al jardín, y su cocina es fascinante como para hacer una gran comilona con amigos. Luego, lo impactante son los jardines. Allí descubrí flores y plantas que jamás había visto, y se notaba el amor de quien los plantó y los pintó alguna vez.

Estanque de nenúfares
Estanque de nenúfares
Estanque de nenúfares, tal como pintura impresionista que inspiró a Monet

Como turistas rebeldes que somos, a la vuelta a Vernon nos fugamos del rebaño que hacía el recorrido del bus a la estación, y nos fuimos a recorrer la mini ciudad para ver qué tenía para ofrecer. No descubrimos mucho más que un lindo lugar para tomar una cerveza Leffe bien fría, un Monoprix para volver con la cena, una pequeña ciudad medieval / renacentista y un lugar de sol a la orilla del Sena, que ofrecía otro ángulo perfecto para una pequeña siesta luego de comer unos deliciosos de eclairs de chocolate y nutella.

Casas medievales en Vernon. Si no fuera por los autos, esperaría ver gente con vestidos largos y cestas de mimbre.

 

La catedral. Le rebané una torre…

Pedido especial: Si alguien tiene el dato de qué flores son las que despertaron mi interés, por favor indicarme así aprendo.

5 comentarios en “Giverny, una pintura de Monet

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