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Lo que no hace falta ver en Paris

El sábado tocó programa extraño. Ante cambios de planes sorpresivos a las 8 de la mañana (y ya despiertas y en el metro), nos propusimos con mi compañera de aventuras del momento conocer todo aquello que alguna vez marcamos en las guías pero siempre quedaba relegado.

Nuestra primera parada fue el Château de Vincennes. La construcción no nos impresionó. La misma parecía que había sido erigida sin ton ni son, por variadas épocas y desparramadas en el terreno sin sentido. Vendida como “residencia real del siglo XII y hogar de Carlos V”, y por la cual la tarifa de entrada es de unos 8,50 euros, lo creímos una estafa. Puede observarse igualmente desde afuera recorriendo las distintas construcciones. Nada más a ver. Con ello es suficiente. Más allá de todas las recomendaciones que tiene, hay lugares más bellos a ver y con una arquitectura que vale la pena descubrir. Sólo para ver si: a) tenés mucho tiempo, b) tenés mucho presupuesto), c) sos un erudito sobre le Edad Media y querés especializarte en sus restos arqueológicos.

La siguiente parada fue el Parc Floral de Paris, el cual se divisa a la salida del Château de Vincennes y está al lado del Bois de Vincennes. El mismo también requería del pago de una entrada, en este caso de 5 euros. Se imaginarán que no habiendo nada más espectacular que flores, y que Paris está lleno de hermosos parques gratuitos, no tenía el más mínimo sentido conocerlo por dentro.

Optamos entonces por tomar un bus que iba por dentro del parque y que recorría el Bois de Vincennes. Estuvimos astutas! Nos evitamos la caminata y vimos el parque desde arriba.

Así también decidimos bajarnos por un barrio que no conocíamos y que habíamos escuchado. Nuestros estómagos pedían por un buen desayuno y nos dirigimos hacia Bercy Village, a metros de la estación Cour Saint Emilion. Parece ser el lugar donde se ocultan los lugareños de los turistas. Están casi todas las tiendas del centro pero sin intrusos, además de unos lindos restaurantes con mesas afuera. Nada imprescindible para ver en una visita a Paris de 5 días, ni que quedará marcado a fuego en nuestra memoria, pero el desayuno estuvo bueno (aunque el servicio dejara que desear). Nos consentimos con un petit dèjeuner completo en la boulangerie de Eric Kayser.

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Habiendo recorrido todas las tiendas (que tenían lo mismo que las otras del centro que ya habíamos visto, pero cuyas vendedoras no nos cambiaban de idioma al escucharnos (lo cual agradecimos), nos fuimos al parque de al lado a retozar. El Parc de Bercy no tiene nada particularmente que deba ser visitado, más allá que es bonito y tiene algo de diseño. Pero no es un “must”. Agradable flora y fauna, sirvió para hacer un picnic de media tarde y dormir la siesta. Lo único que nos llamó la atención fueron sus patos cruza de gallinas, que se suma a mi ranking de bichos urbanos (próximo post).

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Voilà! C’est tout! Podés intentarlo pero no te perdés nada si no hacés estas visitas en Paris. Es preferible una copa en Montmartre, o una visita a sus cientos de museos bellos y únicos. Para que no digas que no te avisé: lo conozco, pero no te lo recomiendo.

2 comentarios en “Lo que no hace falta ver en Paris

  1. Que tal!
    Yo tambien opte por el bois de vincennes, pero termine alquilando una bici y comiendo un waffle riquisimo!
    Es verdad lo que decis hay lugares que hasta conviene verlos de afuera!
    Saludos

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